pero qué gusto me da, vivir así e, carnaval..., canté para mí-. Yo la ayudé, pero le pedí que me llamase por mi nombre, es decir, Willy, como el de las pelis de Liberad a Willy y todas las secuelas que tiene, y las que dejó en más de un tipo de mi generación.Y es que, en ese momento en el que el tendón de Aquiles es tocado- uy, vaya uso de la pasiva- por cualquier personajillo de estas calles cordobesas, no hablemos ya de las granadinas, donde las cuestas impiden el normal trayecto de la mañana, tarde y noche, porque se te suben los gemelos y las ganas de cagarte en la madre del que ideó la ciudad, y la ninguneó de esa manera, es como quitar los leones de la Alhambra y cubrir la fuente con una cúpula de cristal que ocupa medio patio. Hay que ser granaíno.
Pero, al fin y al cabo, el tendón de Aquiles no es más que una cosa que tenemos en el pie, y que si nos cortan no podremos andar. ¡Cuanta gente con tendón de Aquiles no puede andar!- uy, que cabrón-. Aquiles del mundo uníos por un mundo tan bueno como este, sólo comparable con el mundo de las ideas de Platón, o la casa de PlayBoy.
P.D: Sé que le quito la magia a todo lo anteriormente relatado, pero, lo siento, es todo producto de una imaginación más o menos opiácea. Todo, todo, y todo, es producto de una tarde escuchando discos antiguos de Georgi Dann.
4 comentarios:
Lee a Plutarco, te encantará.
Ahhhh, ¿sabes lo que es cuándo un niño te dice: "Señora, me dice la hora"? Me cago en la madre del niño.... que tengo 35 eneritos sólo.
Pelotaso de artículo BermaN!!
...ven a coviran porque con sus precios el petoSo del carnaval!!
PD: Quien dice petoSo dice pelotaSo...
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